Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de diciembre de 2010

La otra Catedral


En estos días de Navidad que tanto se prestan a hacer una pequeña escapadita, muchas personas de Huelva escogen como destino Madrid, para hacer turismo por la ciudad, las típicas compras navideñas y aprovechar la ocasión para ver por ejemplo un musical.

Pero muy pocas de estas personas saben que a unos escasos 20 Km de la Puerta del Sol, se puede visitar uno de los edificios más singulares que existen y por el que merece la pena hacer una escapadita a Madrid.

Me refiero a la catedral de Justo, en Mejorada del Campo. Por algún motivo que no logro entender, este edificio no está incluido en las rutas habituales de los tour operadores, ni en los puntos de información turística de la Comunidad de Madrid, por lo que para muchas visitantes pasa total mente desapercibido.




Tuvo su momento de gloria efímera cuando la multinacional americana Coca Cola decidió hacer uno de sus anuncios de Aquarius en el año 2005 y de pronto toda España conoció la historia de Justo y su catedral, pero en cuanto Aquarius cambió su anuncio, pocas fueron las personas que siguieron interesadas por esta cuestión.

Para todos los que no conozcáis la historia de esta catedral, intentare hacer un breve resumen, pero la verdad es que internet está llena fotografías y datos sobre el tema y hay infinidad de enlaces curiosos, por lo que os recomiendo profundizar en esta historia.


Justo Gallego nació en 1925 en Mejorada del Campo y cuando comenzó la guerra dejo los estudios. Con 27 años ingresó en un monasterio en Soria, de donde fue expulsado al enfermar de tuberculosis, después de siete años. De vuelta a Mejorada, con los pocos conocimientos del seminario y sin experiencia de ningún tipo en la construcción, decidió dedicar el resto de su vida a la construcción de una catedral, que lleva edificando él solo desde entonces, con algunas ayudas esporádicas.

Cuando te cuentan por primera vez la historia de un hombre que sin conocimientos de construcción está haciendo una catedral él solito, te imaginas que vas a encontrar una pequeña iglesia o ermita, a la que de forma pretenciosa se le llama catedral y nada más lejos de la realizad.
Cuando vas llegando en coche a Mejorada te das cuenta de lejos que la cosa va en serio, al ver la estructura metálica de la cúpula de 11 metros de diámetro, sobresalir por encima de los edificios que la rodean. Las dimensiones del edificio son impresionantes.

La primera impresión es la de estar delante de un edificio de estilo indescifrable, mezcla de iglesia y castillo, del que es imposible apartar la mirada. Pero después, sorprende todavía más empezar a entender que se trata de una verdadera catedral, perfectamente estructurada en tres naves, claustro y cripta, con unos estilo principal mente gótico por su altura, sus vidrieras y el rosetón de la fachada principal, pero que incorpora detalles propios de otros estilos como la portada románica con arquivoltas sin decoración o la cúpula renacentista sustentada sobre pechinas.

Este edificio desafía la mayoría de las leyes conocidas, empezando por la de la gravedad, porque por más veces que lo pueda visitar, siempre me vuelvo a casa pensando que es lo que hace que las almenaras de la fachada lateral no se desprendan.

No es una visita recomendada para los estudiantes de arquitectura e ingeniería hasta no terminar sus respectivas carreras, porque cuando yo conocí el edificio por primera vez en 1990, me encontraba en este caso y dudé seriamente de todo lo que había aprendido hasta el momento sobre arquitectura.

Se trata de una construcción de unos 35 metros de altura con tres niveles de la que no existe proyecto, ni cálculos estructurales, ni licencia, ni plan de seguridad. Los visitantes pueden caminar libremente por toda la obra, subir a la cubierta o pasar por debajo de los andamios. La mayor parte de los materiales empleados en la obra proceden de derribo, chatarrería o defectos de fabricación.

Como ejemplo os diré, que la antigua alfarería de Mejorada, surtía a Justo de ladrillos con todos los recocidos que nadie quería para sus obras y él los empleaba en hacer, por ejemplo, una torre cilíndrica de más de 20 metros de altura como la que podéis ver en la foto.



Después de más de 40 años de obra, Justo nunca ha sufrido una inspección de trabajo, ni ha recibido ninguna sanción municipal por realizar la obra sin licencia. La verdead es que ninguna institución sabe muy bien qué hacer con esta catedral que vulnera todas las normas conocidas.

La Diócesis de Alcalá de Henares se niega a consagrar este edificio como templo, el Ayuntamiento de Mejorada se niega a legalizar la situación de una obra tan irregular, la Comunidad de Madrid no lo piensa catalogar como edificio de interés y todo el mundo se pregunta qué será de esta obra cuando muera Justo Gallego, que ya tiene 85 años.

Mientras tanto, Justo se centra en lo importante, la catedral. Sigue trabajando todos los días, menos el domingo y cuando le preguntan si cree que terminará su catedral, siempre contesta lo mismo, que las catedrales de Madrid y Barcelona siguen sin estar terminadas después de muchos años de obra, pero lo importante es que están ahí.

La Navidad es un momento perfecto para conocer este edificio tan singular levantado con la fuerza de la voluntad de un solo hombre. Esta fuerza de voluntad de Justo en su Catedral, sigue siendo una inspiración para nuestra Catedral.

jueves, 14 de octubre de 2010

La Fiesta de la Vendimia

Entre San Mateo y la Virgen del Pilar, muchos rincones de España celebran sus respectivas fiestas de la vendimia en estas semanas y es una escusa perfecta para hacer una escapadita de fin de semana.

Uno de nuestros destinos favoritos es sin duda La Rioja y no hay mejor época del año para disfrutar de sus paisajes y sus gentes, que en plena vendimia. Un fin de semana no da para mucho, por lo que el primer consejo es no pretender abarcar demasiado.

El alojamiento en cualquiera de los pueblecitos de la zona siempre es preferible a la capital, que en estos días se encuentra demasiado masificada. Laguardia es perfecto, cercano a casi todo, con un casco urbano muy bien conservado y unas vistas privilegiadas desde lo alto del promontorio en el que se sitúa.

Laguardia cuenta con uno de los lugares más singulares de la región para el alojamiento, el hotel Castillo del Collado ( www.hotelcollado.com ) Su propietario, Javier, es una persona muy singular. Cada habitación del hotel tiene una decoración distinta y un nombre propio.

Si está disponible, no lo dudéis, Amor y Locura, la habitación más alta de la torre del castillo, no es precisamente barata, pero merece la pena.

Desde Laguardia, según nuestra modesta opinión, hay cuatro visitas obligatorias que no podéis pasar por alto, aunque el orden de las mismas ya depende de los gustos de cada cual.

De las decenas de bodegas que se pueden visitar, hay una imprescindible en un pueblecito muy cercano llamado Elciego y no es otra que las instalaciones de los Herederos del Marqués de Riscal ,que cuenta con una “Ciudad del Vino” en su interior. ( www.marquesderiscal.com )

Hotel, spa de vinoterapia, centro de convenciones, restaurante, tienda de vinos y bodega, todo ello en el interior de los dos edificios más singulares de la región, la antigua bodega del Marqués de 1.858, que presume de ser la más antigua de La Rioja y el ultra moderno edificio de Frank Ghery, que también puede presumir de ser el edificio más característico de la región.

El restaurante merece una visita sin prisas. Su nombre, Bistro 1860 no es demasiado seductor, pero os aseguro que merece la pena. Imprescindible probar su potaje de garbanzos con rape y almejas y cualquiera de sus postres.

Lo mejor de la comida, sin duda el café, se toma en la biblioteca situada en el piso superior, que dispone de una terraza entre las cubiertas de titanio del edificio, con vistas a los viñedos y el pueblo. Tienes la sensación de estar mirando hacia el pasado desde el futuro.



La siguiente recomendación son las fiestas de San Mateo en Logroño. Están declaradas de interés turístico y el día 21 se celebra su acto principal en el Paseo del Espolón, donde se ofrece a la Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja, el primer mosto de la Vendimia.

Este mosto se obtiene tras el pisado de la uva por parte de dos hombres vestidos con el traje regional, y que descalzos y uniendo sus brazos van dando vueltas dentro del tinanco donde se han depositado los racimos de uva, hasta que los Vendimiadores Mayores de la fiesta recogen en un jarro el primer mosto que se ofrece a la Virgen de Valvanera.

Otra de las tradiciones importantes en estas fiestas son los chamizos. Se trata de locales habilitados por las peñas de la ciudad y por diferentes colectivos, en los cuales se ofrece gratuitamente zurracapote, una bebida similar a la sangría muy típica en todas las fiestas de La Rioja y su área de influencia. Se bebe tradicionalmente en porrón, y se ofrece al visitante sin coste alguno, aunque todos tienen su correspondiente bote para aceptar la voluntad.

El ambiente nocturno por los bares de tapas del centro también es algo impresionante. Más espontaneo y completamente caótico, concentra a una gran cantidad de turistas y lugareños en la calle Laurel y aledaños.

Si a la mañana siguiente te levantas con cuerpo, la propuesta es visitar el pueblo medieval de Labraza. Este pequeño pueblo fue premiado en Junio del 2008 por el Circulo Internacional de Ciudades Amuralladas con el premio a la mejor ciudad amurallada del mundo que se otorga cada dos años.

La singularidad de su muralla es que muchas de las casas del pueblo están integradas dentro de la propia muralla, formando un conjunto realmente singular, junto con sus diferentes puertas de entrada y la iglesia de San Miguel.

Para terminar, la cuarta de las propuestas es una visita al Museo de la Cultura del Vino de la Fundación Dinastía Vivanco, ( www.dinastiavivanco.com ) a las afueras de Briones, otro precioso pueblo medieval.

Todo el museo es curioso de visitar, pero según nuestra opinión lo más curioso está en el exterior, en el Jardín de Baco, que dispone de una colección de 200 variedades de vid, que no se pueden ver juntas en ningún otro lugar.

Espero que la propuesta os guste para la próxima vendimia.